EL TEMPLO DE PORTUNUS (O EL TEMPLO DE LA FORTUNA VIRIL)
Hace mucho que no vamos de excursión por la ciudad de Roma, por ello hoy vamos a viajar hasta la Ciudad Eterna porque vamos a conocer uno de sus monumentos de su pasado romano. ¡Vamos que nos vamos!
El monumento que hoy visitamos es el templo de Portuno y es uno de los edificios mejor conservados de la Antigua Roma. El templo, que anteriormente se creía que era el templo de la Fortuna Viril, está situado en el lugar en que en la Antigua Roma surgía el Puerto Tiberino.
De hecho, este santuario estaba dedicado a Portuno, el dios de los puertos fluviales y protector de esta zona del Foro Boario dedicada al comercio. La construcción del templo se data en el siglo IV o III a.C. y posteriormente se reconstruyó en la mitad del siglo II y en la del siglo I a.C.
De estas reconstrucciones es de donde le proviene el aspecto que hoy vemos de él. También ayudo a su conservación el que en el año 872 se convirtiera en una iglesia, la de Santa María de Gradellis, que posteriormente, en el siglo XV pasó a ser la Iglesia de Santa María Egipcia.
El templo, como la mayoría de los templos romanos, está construido sobre un podio elevado que en este caso está revestido de placas de travertino. En su fachada tiene cuatro columnas jónicas mientras que en sus lados largos tienen dos columnas sin pared y otras cinco insertadas en la pared de la sala del templo, la cella.
Algunas partes del templo están construidas de travertino (las columnas frontales y las que están en los laterales sin pared), las que no son de este material, son de toba proveniente del río Aniene.
Se conserva parte del revestimiento en estuco del arquitrabe con un friso de festones colgados a candelabros, mientras que su cornisa está decorada con representación en altorrelieve de leones.
Es bonito poder ver cómo eran los templos romanos gracias a los que se conservan tan bien como este templo de Portuno, ¿verdad? Te leo en comentarios.